¿Qué es la epilepsia? Entendiendo la enfermedad y sus causas
Una condición neurológica crónica caracterizada por crisis recurrentes y espontáneas causadas por alteraciones en la actividad eléctrica del cerebro.
La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica, no transmisible, que afecta aproximadamente a 52 millones de personas en todo el mundo, según datos del Global Burden of Disease 2021.1 Se caracteriza por la ocurrencia de crisis epilépticas recurrentes y espontáneas, causadas por alteraciones en la actividad eléctrica del cerebro.2
Estas crisis ocurren cuando hay una actividad eléctrica cerebral anormal (excesiva o sincronizada). Dependiendo de la región afectada, los síntomas pueden variar desde lapsos rápidos de atención y contracciones musculares leves, hasta convulsiones intensas y prolongadas, con o sin pérdida de conciencia. La frecuencia también es variable: algunas personas tienen pocas crisis a lo largo de su vida, mientras que otras pueden presentar varias en un solo día.2
¿Tener una crisis aislada significa tener epilepsia?
No necesariamente. La Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE) define la epilepsia cuando se cumple cualquiera de las siguientes condiciones:2-3
- Dos o más crisis no provocadas que ocurran con más de 24 horas de intervalo;
- Una única crisis no provocada con una probabilidad de recurrencia de al menos el 60% en los próximos 10 años;
- Diagnóstico de un síndrome epiléptico específico.
Se estima que hasta el 10% de la población mundial tendrá al menos una crisis convulsiva en algún momento de su vida, sin que esto evolucione necesariamente hacia un diagnóstico de epilepsia.
¿Cuáles son las causas de la epilepsia?
La epilepsia no es contagiosa y puede tener diferentes orígenes. En aproximadamente la mitad de los casos, la causa exacta no se identifica. La ILAE clasifica las causas en seis categorías principales:2-4
- Estructural: lesiones cerebrales visibles en exámenes de imagen, como malformaciones, secuelas de ACV, traumatismo craneal o tumores.
- Genética: alteraciones genéticas conocidas o presuntas como causa directa de la epilepsia.
- Infecciosa: secuelas de infecciones del sistema nervioso central, como meningitis, encefalitis y neurocisticercosis.
- Metabólica: trastornos metabólicos que afectan el funcionamiento cerebral.
- Inmunológica: condiciones autoinmunes que afectan al cerebro.
- Desconocida: cuando la causa no puede ser identificada con los recursos disponibles.
Es importante destacar que una persona puede tener más de una causa para su epilepsia.
¿Existe más de un tipo de crisis epiléptica?
La cultura popular normalmente asocia la epilepsia solo con las convulsiones, pero la mayoría de las crisis no se manifiestan de esa forma.
Las crisis pueden incluir comportamientos menos perceptibles, tales como:2;5
- Mirada fija y "desconexión" breve;
- Confusión súbita;
- Movimientos repetitivos de la mano o la boca;
- Incapacidad temporal para responder;
- Sensaciones extrañas, como hormigueo, olores o emociones intensas.
Cerca de dos tercios de las epilepsias son de inicio focal (se originan en una región específica del cerebro), mientras que aproximadamente el 20% son epilepsias generalizadas.2
¡Un dato curioso!
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, hasta el 70% de las personas con epilepsia pueden permanecer libres de crisis. Sin embargo, existe una importante brecha de tratamiento global: más del 75% de las personas con epilepsia activa en países de ingresos bajos y medios no reciben el tratamiento adecuado.1-2Con información de calidad y el combate al estigma, es posible ampliar el entendimiento sobre la epilepsia y promover más inclusión, cuidado y respeto hacia las personas que conviven con esta condición.3
Referencias:
1. GBD 2021 Epilepsy Collaborators. Global, Regional, and National Burden of Epilepsy, 1990-2021: A Systematic Analysis for the Global Burden of Disease Study 2021. Lancet Public Health. 2025;10(3):e203-e227.
2. Asadi-Pooya AA, Brigo F, Lattanzi S, Blumcke I. Adult Epilepsy. Lancet. 2023;402(10399):412-424.